Select Page

Advertisement

Performance en estado de excepción en Venezuela

Performance en estado de excepción en Venezuela

Vanessa Vargas

Venezuela se encuentra en estado de excepción y el cuerpo lo sabe. A propósito, Mark Franco se hace la pregunta ¿en cuáles circunstancias debemos hablar de danza como lugar de lo político?. La respuesta según Franko radica en ese espacio donde la práctica artística se encuentra con lo político. El cuerpo, absorbe los efectos del poder y resiste incorporándolos en gestos; de manera que la danza, el performance, son también espacios de subversión por excelencia.

Las prácticas artísticas y el uso del cuerpo, específicamente el performance como lugar simbólico de protesta, han permeado las manifestaciones que han tenido lugar en Venezuela durante los últimos dos meses en contra de las políticas del Gobierno de Nicolás Maduro,  que han sido las más largas y con mayor uso de represión de las que se puede dar cuenta, registrando hasta ahora 1.791 protestas, 88 fallecidos, y más de 1.991 detenciones de manifestantes según el reporte de El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social. En este contexto, in-corporar el cuerpo, reflexionar el hecho político, la violencia, la búsqueda de la paz, la denuncia por los derechos humanos, la lucha por la reivindicación de libertades individuales y universales desde la corporalidad, propone nuevos espacios de protesta, dinámicas de resistencia, otras lecturas que tienen como epicentro las acciones y eventos que ocurren en el cuerpo en tanto significante, desde lo efímero que implica la práctica del performance, pero también rompiendo con cierto regimen estético del arte.

Los performances de Hans Gerhard Wuerich, Erika Ordosgoitti Salimos Del Guaire Limpios De Conciencia (2017), y Pude Haber sido yo (2017), así como el trabajo de Willy Mckey, José Alejandro España y Jennifer Gásperi a través del Colectivo desarmado (2017), El Bus Tv (2017), y Gritos Silentes, entre otros; vinculan una práctica que resuena y que tiene su potencialidad en el cuerpo, rearticulando sensibilidades en la masa que protesta, activando el cuerpo no como objeto sino como sujeto de la política.

En Venezuela existe una historia importante que vincula las artes vivas, y que apuntó a buscar el disenso en la política, específicamente aquellas prácticas que relacionan las acciones vivas directamente con la protesta. El Techo de la Ballena (1961-1969) a través con Homenaje a la necrofilia (1962) de Carlos Contramaestre, mostró tempranas articulaciones estéticas que vincularon las artes plásticas con el performance. Más tarde, Diego Rísquez, Rolando Peña, Sonia Sanoja, Carlos Zerpa, Juan Loyola, Claudio Perna, entre otros, concretaron un movimiento de performance político en Venezuela, en el contexto de una corriente latinoamericana de la que formó parte el Lygia Clark y Helio Oiticica (Brasil), No Grupo, Maris Bustamante, Rubén Valencia (México), Marta Minujin (Argentina), y Ana Mendieta (Cuba), por nombrar algunos, quienes establecieron un co-relato de este movimiento en el hemisferio sur, como consecuencia de las exploraciones que se habrían hecho sobre la investigación del cuerpo en el arte, específicamente en New York durante los años 60 del siglo pasado.

El 20 de abril de 2017, Hans Gerhard Wuerich apareció desprovisto de ropa y con una biblia en la mano caminando en la autopista Francisco Fajardo durante la protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en Caracas. Hans escaló una tanqueta militar y fue disparado con perdigones en todo el cuerpo, recibió golpes en la espalda y en el rostro por oficiales de la Policía Nacional Bolivariana. En estas circunstancias el cuerpo de Hans ya no era más un cuerpo. Bajo la premisa de Gilles Deleuze, y Felix Guattari, habría que preguntarle a Hans ¿Cómo se hace un cuerpo sin órganos?

Hans Wuerich. Crédito: Carlos Garcia Rawlins/Reuters

Erika Ordosgoitti, es artista de performance desde hace más de una década, apuntando su trabajo a desmontar espacios y relaciones de poder, también desde el cuerpo desnudo. En el marco de estas protestas ha realizado al menos dos performances; el primero, Salimos Del Guaire Limpios De Conciencia (2017), (pancarta hecha de tela y pintura) fue presentado en las puertas del Teatro Nacional de Caracas, en el marco del festival de teatro de la ciudad, patrocinado por el Ministerio de Cultura del Estado. Salimos Del Guaire Limpios De Conciencia, es la respuesta a un incidente donde manifestantes de la oposición tuvieron que lanzarse al Río Guaire, (conocido en la capital por tener en su cauce aguas negras) para sortear los disparos y la represión de la Guardia Nacional Bolivariana, hecho que días más tarde fuese resumido en un hashtag (#) publicado por el Ministerio de Cultura en su cuenta de Twitter: #AlGuaireLoQueEsDelGuaire, haciendo alusión a los mismos manifestantes de la oposición quienes habrían saltado al este río en días pasados. Durante esta acción, Ordosgoitti y sus compañeros fueron repelidos y perseguidos por los órganos de seguridad de Estado. Pude Haber sido yo (2017), el segundo performance (franelas pintadas con letras) tuvo lugar el 28 de abril frente a la Defensoría del Pueblo en la ciudad de Caracas. En esta oportunidad, un grupo de manifestantes se formaron creando un letrero haciendo referencia a esta frase, a propósito de la muerte de un estudiante de la Universidad Metropolitana por el impacto de una bomba lacrimógena en Altamira.

¨Salimos del Guaire Limpios de conciencia¨ Créditos de la foto: José Felix Lara

Jennifer Gásperi, Willy McKey y José Alejandro España son cabezas del Colectivo desarmado, quienes organizan el ciclo de sesiones Peces del Guaire, teatro de resistencia (2017), que lleva su nombre por la canción homónima del cantante de Ska venezolano Horacio Blanco, pero también en respuesta al hashtag publicado por el Ministerio de Cultura en su cuenta de Twitter #AlGuaireLoQueEsDelGuaire. El Colectivo desarmado explora el escenario como plataforma de subversión a través de la experiencia del teatro ciego.

Colectivo Desarmado. Créditos de la foto: Arlette Montilla

Claudia Lizardo, directora creativa de El BusTv (2017), junto a un grupo de periodistas, suben a un autobús/colectivo de la ciudad de Caracas a narrar noticias, enmarcados en una pantalla de televisión precaria, hecha de cartón, cola de pegar, y pintura. Resemantizando la idea de Marshall McLuhan ¨el medio es el mensaje¨,  el objetivo del BusTv es abrir un canal de información alternativo a la censura del ecosistema de medios de comunicación, privados y estatales en Venezuela, proporcionando noticias a los ciudadanos que no tienen acceso a Internet o a las redes sociales.

Otro grupo, Los Gritos Silentes sostienen cada uno una pancarta con el nombre de una víctima de homicidio en Venezuela, describiendo las circunstancias de tal homicidio, encarnando sus voces escritas en total silencio durante unos minutos, que luego se rompe con el estruendo de sus gritos largos.

Desde diferentes lugares Ordosgoitti –la palabra en el cuerpo- Peces del Guaire – la narrativa en el cuerpo-o a través de El BusTv- el cuerpo como medio de comunicación de masas- Los Gritos Silentes, el cuerpo que encarna otro cuerpo- se manifiesta la necesidad de la palabra recurrentemente soportada directamente sobre el cuerpo. Si bien se potencia en el cuerpo, y esto parece una verdad de perogrullo, hablar con el cuerpo tiene más poder de lo que parece; en palabras de Hannah Arendt, desencadena un acto parecido al nacimiento, porque define la presencia del hombre como sujeto político, y eso en este contexto, es imperativo.

El performance –en- las protestas que observamos hoy en Venezuela, no solo las que han sido pensadas desde el lugar de la práctica artística, sino aquellas que son inmanentes a su propia potencialidad como lugar expresivo, atienden precisamente a una exploración del cuerpo como reducto de signos, de imágenes, como una alternativa a la violencia, la censura y la autocensura desde el hecho artístico, sino como un espacio de riqueza simbólica primigenia, una exposición total del cuerpo, que urge volver a ser sujeto, y que parece que el performance tiene la necesidad de rescatar.

Pareciera que la idea de cuerpo se manifiesta aquí como único reducto del encuentro, lugar para compartir palabras y actos, el cuerpo es entonces una fe de vida, que tiene la potencialidad de mostrarse tal cual es, sin más, en palabras de Giorgio Agamben, la vida absolutamente expuesta al poder soberano de dar muerte. Jean-Luc Nancy dijo que ¨la danza es una intensificación del cuerpo”. Así como la coreografía pone a los bailarines en el escenario, del mismo modo esta intensificación ubica el cuerpo social en espacios sociales. La danza y el performance no son necesariamente espacios políticos, pero se relacionan –en- la política.

La idea de ocupar la calle con el cuerpo supone no solo una redistribución del cuerpo en la masa homogénea y homogeneizante, significa ubicar el cuerpo justo en el lugar del quiebre, como punto de fuga, en un evento que re-configura la discusión sobre la práctica artística en la política contemporánea, desde la corporalidad, a partir de la idea de cuerpo que se manifiesta en lo-político.

Citas

Franko, M. (2006). Dance and the Political: States of Exception. Dance Research Journal, 38(1/2), 3-18. Retrieved from http://www.jstor.org/stable/20444656

Nancy, Jea-Luc. (2007) 58 indicios sobre el cuerpo. Extensión del alma. Ed. La   Cebra,  Buenos Aires. Argentina.

Gilles Deleuze y Félix Guattari.(2010) Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia. Editorial Pre-Textos, España.

Agamben, G. (1998) Homo Sacer: El poder del soberano y la nuda vida. Editorial Pre-textos. España.

McLuhan, M (1988) El medio es el mensaje: un inventario de efectos. Paidos Iberica. España.

Acerca del autor

Vanessa Vargas

Venezuelan, Brooklyn based dancer, performer and teacher. MFA in Dance (Taller de Danza de Caracas) B.A in Journalism (UCV), MA (with high honors) in Communication for Social Development (UCAB), MA in Performance Studies (Tisch, NYU).

Trackbacks/Pingbacks

  1. On undisciplined bodies: notes on nudity, urban space, and civic demonstration – Love of Circulation - […] Vargas, Vanessa. “Performance en estado de excepción en Venezuela”. Danza-RevistaMX. June 16, 2017. http://danzarevista.mx/performance-en-estado-de-excepcion-en-venezuela/ […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ADS

Facebook

Twitter

Anúnciate aquí

Danza-RevistaMX solicita tu ayuda para poderte llevar las investigaciones, conferencias y las diferentes actividades del VII Encuentro Internacional de Psicoballet en La Habana, Cuba.

Visita este link: