Natyam: Encuentro con la Danza de la India

Orientalismo y antioccidentalismo

De las danzas del templo al bollywood

Donají Portillo

Espiritual, sagrada, milenaria, exótica… son algunos adjetivos con los que suele calificarse a la cultura oriental y, por inclusión, a sus expresiones artísticas.

En realidad, esta visión es reciente. Es producto, en la última oleada, de la mercadotecnia New Age; hacia atrás, de la búsqueda hippie; aún más atrás, de la fascinación romántica europea y, retrocediendo, de los relatos de los aventureros durante la era de los descubrimientos geográficos, desde Marco Polo hasta David Livingstone.

El orientalismo, redefinido por Edward Said, es el imaginario colectivo acerca de Oriente: el Oriente mágico, místico, musical. Por ello surge, dentro del mercado espiritual, un nicho que oferta danzas de templo en talleres, seminarios, retiros y demás modalidades. La mayoría de los anuncios rezan igual: “Aprende danzas ancestrales transmitidas por siglos a través de arcanos linajes”. Además, se dice, puede uno conectar sus chakras, conquistar el empoderamiento femenino, elevar la Kundalini (supuesta energía que dormita en el chakra Muladhara) y otros muchos beneficios. ¿Qué puede tener de malo?

Foto 1 Vera Trefilova

Foto 1 Vera Trefilova

El primer problema es que no existe evidencia arqueológica, literaria ni por supuesto, audiovisual, de cómo fueron las danzas de ninguna cultura antigua. No contamos con partitura coreográfica y en algunos casos ni con la musical para saber cómo pudo haber sido el arte escénico en un templo. Ni siquiera en el teatro de Alfred Jarry, del que sí tenemos canciones escritas hace apenas un siglo, podemos asegurar de qué manera se interpretaban. Todo son recreaciones, licencias artísticas, lo cual, en sí, no tiene nada de malo. Cada quien es libre de inventar, conforme a las fuentes que mejor le parezcan, lo que para cada cual pueda denominarse danza de templo. Y puede hacerlo siempre y cuando lo venda como lo que es: un invento, una recreación sin bagajes ancestrales ni linajes. Inclusive las famosas danzas sagradas de Gurdjieff son inventos que él mismo diseñó entre los años 1919 a 1929.

Tampoco es malo convertirse en una mejor persona a través de la danza, conectarse con el ser interior, introspectar y entrar en trance. El punto es que toda danza es producto del espíritu de un pueblo y, por lo tanto, toda danza es espiritual.

Foto 2 Sofía Fedorova

Sofía Fedorova

Pero el orientalismo no está solo, tiene su contraparte: el antioccidentalismo, también redefinido por Avishay Margalit. Occidente también puede estereotiparse, recrearse con otros adjetivos: decadencia, falta de espiritualidad, falta de tradición, falta de pasado. El Occidente imaginado es inmoral por falta de costumbres milenarias, es ultramoderno por falta de linajes ancestrales, está poblado por mujeres hipersexuales, siempre dispuestas a ser disfrutadas; colmado de violencia, drogas y consumismo. Los antioccidentalistas sueñan con un Occidente de Sin City en el que puedan rescatar ángeles caídos, redimir pueblos envilecidos y demostrar con ello su superioridad moral.

También para el antioccidentalismo hay un nicho de mercado: en el último lustro proliferan, por casi toda Asia, las escuelas de baile que ofrecen Western dance, como si todo el Occidente bailara igual y pudiera etiquetarse en el mismo frasco.

Foto 3 Oriental Stories

Foto 3 Oriental Stories

El mejor ejemplo de antioccidentalismo es el estilo bollywood, surgido a finales de los ochenta del siglo pasado. Este estilo, que engloba en realidad los inventos coreográficos de tres industrias cinematográficas: Bollywood (Mumbai), Tollywood (Kolkata) y Kollywood (Chennai), es la apropiación cultural casi por venganza o, como se diría en términos espirituales, por karma, de lo que Hollywood ha hecho durante cien años con todas las danzas del mundo, desde la samba de Carmen Miranda con su tocado de frutas hasta el pseudo flamenco de Antonio Banderas en El Zorro.

En el bollywood se mezclan rocanrol, vals, tango, salsa y hiphop, como si todos hubieran surgido en la misma época y tuvieran el mismo contexto histórico. O como si la salsa y el tango pudieran llamarse “occidentales”.

Nuevamente la pregunta es: ¿qué tiene de malo? Nada, mientras se esté consciente de que es un invento. Como toda danza popular, divierte, ayuda a mantenerse en forma, genera una identidad colectiva. La recreación que los no occidentales hacen de danzas occidentales puede ser tan bien lograda, mal hecha o estrafalaria como la que los no orientales hacen de las danzas orientales.

En el hemisferio que fuere, lo más importante es no engañar al público: que el estudiante sepa que paga por aprender un invento, y que el ejecutante sea honesto consigo mismo para reflejar esa honestidad en el escenario. Puede haber discursos de idealización, demonización, parodia o franca admiración: depende de si se aspira a imitar al Otro, a representar al Otro, o a ser como el Otro. Toda apropiación cultural puede ser grosera para con el pueblo al que se le usurpa, aun cuando se pretenda hacer un sincero homenaje. Tanto en el orientalismo como en el antioccidentalismo es necesario recordar que exotizar al Otro es siempre un discurso de dominación.

Foto 1 Vera Trefilova
 La bayadera, coreografía de Marius Petipa, música de Ludwig Minkus, 1877. La bailarina de templo como un alma pura e inalcanzable. 
Foto 2 Sofía Fedorova
 La hija del faraón, coreografía de Marius Petipa, música de Cesare Pugni, 1862. La puesta en escena de vidas pasadas en el “exótico” Egipto. 
Foto 3 Oriental Stories. Primavera, 1932, vol. 2, núm. 2. Diseño de portada: Margaret Brundage. El Oriente imaginario: sacralidad y erotismo de la mano.

En este video puedes apreciar un ejemplo del tema tratado en esta columna.

https://www.youtube.com/watch?v=sVl6k783TT8

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Dhoom, Sanjay Gadhvi, 2004. Crimen, motos, chicas, dinero, buena vida. ¿Qué más se puede pedir?

Sobre El Autor

Revista virtual de danza y disciplinas afines. El objetivo es ampliar la cultura de la danza en la población, creando un espacio para la expresión de distintas formas de pensamiento en el ámbito danza y que se reconozca el papel social de lo profesionales que lo ejercen.

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Una Respuesta

  1. Bhakti Devi Patiño A.

    Hola!!
    Me parece bueno el articulo, pero creo que si falto investigar un poco mas sobre las danzas milenarias y sagradas de India, si existe evidencia arqueológica y literaria sobre las danzas clásicas y tradicionales de la India, el templo de Chidambaramen Tamil Nadu es ejemplo de ello, el Natya Shastra que reúne todos los aspectos teóricos de la danza, de donde proviene, su propósito, su técnica, todo, las danzas clásicas vienen de miles y millones de años atrás, las Devadasis eran bailarinas que vivían solo en el templo, era su forma de adoración a Dios, y lo sigue siendo; soy colombiana, pero nací dentro de una cultura de la India que practica el Vaisnavismo y desde los 4 años aprendí danza clásica, y el mayor motivo, es porque es una forma de oración, adoración y refugio en Dios, cada paso es una danza cada palabra una canción, entonces si es una danza milenaria y espiritual, depende del concepto con que se “venda”, el Bollywood NO es una danza espiritual, es simplemente la música y baile de películas de la India, PERO surge de la danza clásica, sus Mudras (expresiones de las manos), sus pasos (Adavus), Abhinaya (Expresión) viene de la danza clásica; a través del tiempo se ha ido mezclando lastimosamente con ritmos que no pertenecen a la Cultura y tradición de la India, pero en mi opinión NO solo debieron presentarlo como un “engaño” de danzas espirituales si no también mostrar el lado diferente, El Bollywood Clásico y Semi Clásico o simplemente el Bollywood que sigue sin fusionarse con otros ritmos, porque no todas las personas que bailamos Bollywood lo hacemos de esa manera, tampoco es un invento, creo que simplemente fue una evolución, acelerando la música, agregando nuevos instrumentos y modificando un estilo de danza clásica.
    Dejo aquí mi correo por si alguien quiere saber un poco mas sobre las danzas tradiciones y clásicas de India o como ustedes lo han llamado: “Danzas del templo”
    bakty.devi@gmail.com
    Bhakti D.D

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