Copenhague, 23 de enero de 2017

La ciudad danesa de Aarhus ha estrenado este fin de semana su capitalidad cultural europea, con un guiño a la tradición nórdica que lanzó un programa con más de 350 actos que pretende transformar la segunda ciudad en habitantes de este país escandinavo.

El lema oficial de Aarhus, Vamos a repensar, alude tanto a la participación popular -con miles de personas de la ciudad y su región involucradas en el proceso creativo previo- como a la intención de transformarla en “laboratorio cultural” para el futuro.

Y con la idea de celebrar el carácter popular del evento ciudadanos de Aarhus y los otros 18 municipios que forman la región del centro de la península de Jutlandia saludaron el amanecer con un recorrido en bicicleta -el medio de transporte más común en Dinamarca- por sus localidades coronado con una fiesta.

La Casa de la Música acogió una gala para presentar el programa a la que acudieron entre otros la reina Margarita y el primer ministro, Lars Løkke Rasmussen.

Inauguración del Aarhus as European Capital of Culture 2017  EFE/EPA/AXEL SCHUETT DENMARK OUT

Las calles de Aarhus se convertieron en un mar de luces y sonidos, mientras miles de personas portaron antorchas y barcos de mimbre o papel decorados con dibujos con esperanzas y deseos para el futuro.

Otros seis barcos de mayor tamaño portaron por la ciudad, equipados con altavoces, luces y sus velas convertidas en pantallas de televisión, así como símbolos de los objetos y valores considerados más preciados por los daneses.

La representación, que se cerró con un actuación de la Sinfónica de Aarhus y la cantante feroesa Eivør Pálsdóttir, está inspirada en los ritos funerarios de los antiguos vikingos, según ha dicho su director, el británico Nigel Jamieson, creador de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Sydney 2002.

Relacionada con esa era estuvo también uno de los puntos fuertes del programa, con un presupuesto conjunto de 450 millones de coronas (61 millones de euros): la adaptación de Röde Orm -el clásico literario sobre la época vikinga- que acogerá este verano el techo del museo Moesgaard.

Las artes escénicas tuvieron otras apuestas como el estreno de Distant Figure, la colaboración de tres prestigiosos artistas: el dramaturgo Robert Wilson, la coreógrafa Lucinda Childs y el compositor Philip Glass; o Mi memoria, un proyecto del grupo catalán La Fura dels Baus con alumnos de una escuela local.

ARoS, uno de los principales museos de arte contemporáneo del país, acogió El jardín, una monumental exposición que reflexiona sobre los cambios en la naturaleza y la forma de describirla en los últimos siglos y que se extenderá por toda la ciudad.

Bailarines de la Ópera de París y de la compañía Wayne McGregor protagonizaron Tree of Codes, un espectáculo de danza con música de Jamiexx y escenografía de Ólafur Eliasson; y tres de las películas de la “oscarizada” cineasta Susanne Bier se convertieron en ópera, ballet y drama musical.

El director argentino-israelí Daniel Barenboim y su orquesta West Eastern Divan y un festival musical sobre el agua en el puerto de la vecina localidad de Randers fueron dos de las principales ofertas musicales de un programa que contó el con artista residente oficial.

Anohni, excantante del grupo de pop Antony and the Johnsons, se trasladó a Aarhus a vivir unos meses para estrenar nueva música con la orquesta sinfónica local, abrir exposiciones plásticas y actuar en un gran concierto en la Casa de la Música.

Ese recinto acogió una primera ceremonia de apertura centrada en el público infantil y en cuya preparación han participado unos 10.000 niños daneses.

 

Información: EFE

Sobre El Autor

Revista virtual de danza y disciplinas afines. El objetivo es ampliar la cultura de la danza en la población, creando un espacio para la expresión de distintas formas de pensamiento en el ámbito danza y que se reconozca el papel social de lo profesionales que lo ejercen.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.