Por Argelia Villegas López

En el pintoresco barrio de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, se encuentra la sede de Contempodanza, compañía independiente de danza contemporánea fundada por Cecilia Lugo en 1986, es ella quien me recibe ahí minutos antes de la hora acordada para conversar sobre su reciente creación: Ítaca…el viaje, que se presenta el próximo 31 de julio en el Palacio de Bellas Artes.

Cecilia tiene una mirada cálida, su sola presencia es un remanso de paz. Aunque faltan días para estrenar su pieza en el recinto más importante del país, logra controlar los nervios y se toma un respiro en su agitada agenda para conversar con Danza-RevistaMX.

Cuéntame sobre qué es Ítaca…el viaje, ¿cómo surge la propuesta?

“Ítaca es un tema que traigo dentro de mí desde hace muchos, muchos años. Cuando tenía siete años decía que cuando fuera grande sería historiadora, entonces estudié Estudios Latinoamericanos, que se acerca un poco a la investigación histórica, social, cultural, política, pero realmente mi inquietud siempre ha sido la historia general”, explica Lugo.

Después de consolidar por décadas una trayectoria brillante, la artista se encuentra en un momento pleno y lo refleja en cada una de sus palabras.

“La idea de basar un trabajo artístico en un texto literario que toma partes de la historia, y te preguntas qué tanto es de historia y qué tanto es de mito el poema de Homero, por ejemplo. Hay mucha fantasía, pero en esa época la mirada era más idealista, tal vez más fantástica que cerca de la realidad inmediata. Todo eso me lleva a un lugar mágico, mítico, histórico. Todo eso se va anidando en mí, son esos mitos que se van quedando en tu memoria, que alguna vez te compartió tu papá o tu mamá, o los fuiste entendiendo con el tiempo y ahí se quedan”.

Foto: La Marmota Azul.

Para Lugo, Ítaca…el viaje representa un espacio donde todos podemos encontrarnos, donde está el corazón.

“Creo que Ítaca es, sí el lugar de donde sale Ulises a la guerra de Troya y se tarda 20 años en regresar y su mujer Penélope lo espera, pero más que eso para mí es una metáfora de “el lugar”, es ese lugar donde está nuestro corazón.

Que puede ser un lugar físico, o un lugar imaginario o un lugar conocido o desconocido. Ítaca es lo que nosotros queramos”, puntualiza la coreógrafa.

¿Cómo ordenaste y lograste expresar en esta pieza todo eso que llevabas dentro hace mucho tiempo?

“Se ponía ante mí un panorama muy amplio de ésta Ítaca que yo quería tocar, porque quería tocar la Ítaca de Ulises, pero también quería tocar mi Ítaca, entonces traté de meter todo en una obra, entonces lo nombré: “Ítaca…el viaje”, como “el viaje” lo dejé muy abierto, porque puede ser el viaje personal, idealista, arquetípico, el viaje mítico, ósea, entonces hago cuatro miradas de Ítaca”.

Sirenas, gigantes, cíclopes, poesía y reflexiones sobre el camino vivido inundarán el coloso de mármol con la pieza Ítaca…el viaje, y aunque la creación narra sobre el aprendizaje en el trayecto de la vida, la fantasía será un elemento clave.

“Todo lo organicé en cuatro miradas; El mito es la primera, ahí retomo la parte de las sirenas, que me gusta mucho porque la figura de las sirenas me parece muy misteriosa y enigmática. ¡Son terribles las sirenas! Porque en el poema se comían a los hombres, los seducían con su canto para después comérselos, la isla de las sirenas está lleno de cadáveres. Todo eso quiero que se vea. Es un momento, una imagen que quise llevar al escenario”.

Foto: Gabriel Ramos. Contempodanza.

Cecilia se llena de emoción cada vez que explica en qué consiste su obra, sus manos enmarcan sus palabras y sus ojos se iluminan cuando habla sobre su pieza , que promete ser un viaje fantástico compuesto de cuatro miradas donde todos podrán encontrarse.

“En la segunda mirada retomo el lugar donde habita la mujer que espera. Que es Penélope, como puede ser ella o tú y yo que hemos esperado alguna vez a alguien, o alguien nos ha esperado. O en algún lugar del mundo siempre hay alguien que espera a que otro regrese. Entonces es el que espera, y que al final afortunadamente, aún después de 20 años, este hombre regresa a la vida de esta mujer.

La tercera mirada, tomo del poema de Konstantino Kavafis, este sentido del poema que nos lleva a ver la vida como un viaje y ver a Ítaca como el final del viaje, Kavafis nos dice “no te apresures en llegar, disfruta el viaje”. Disfruta cada puerto, platica con los sabios, compra piedras preciosas, come delicioso, y tárdate mucho en llegar, no tengas prisa. Me gusta mucho esa mirada de Kavafis que es un escritor de fines del siglo pasado en combinación con la mirada de Homero.

Y la última se llama Travesías de Humo y Exilio porque también está la mirada del que tiene que salir de un lugar o que ha salido y quiere regresar o que no ha salido y construye una Ítaca dentro de sí. Es ese gusto que me doy para decir: Ítaca está donde tú quieras. Ítaca es un barquito de papel que tú haces y vas a donde quieras. Esa es la propuesta de Ítaca”, detalló la creadora.

¿Hace cuánto tiempo empezaste la creación de la obra?

“Hace dos años construí una pieza que se llama Travesías de humo con estos barquitos de papel, y fue cuando dije: “ésta es Ítaca”, entonces retomo esta pieza y me regreso con parte del presente me voy hacia atrás, me voy a donde ya vienen esos barquitos. Dándole la connotación personal. El viaje es personal, no tiene nada que ver más que conmigo. Entonces de ahí siempre me regreso un poco para darle esta estructura al viaje, y bueno le llamo Ítaca a ese lugar, porque Ulises quiere llegar a Ítaca porque ahí está su corazón. Entonces lo tomo como una metáfora y tomo a Ulises como un arquetipo sobre que todos somos Ulises”.

Foto: La Marmota Azul.

¿Y en definir los tiempos y organizarlo todo, cuánto tardaste?

“Me tardé mucho tiempo en la creación. Quería decir tanto que mi vida entera podría ser Ítaca, mi viaje es Ítaca. Toda mi obra coreográfica es parte de mi vida, de mi Ítaca, mi viaje. Es más profundo que una obra, es un concepto amplio, grande, profundo que tiene que ver con el viaje de la vida, y ésta es una puesta en escena que tiene que ver con parte de mi propio viaje”.

¿En qué momento de tu trayectoria profesional te encuentras ahora que nace Ítaca…el viaje?

“Me encuentro en el cierre de un ciclo y en el inicio de otro donde quiero que todo sea más placentero, mucho más gozoso, quiero que este viaje que inicio ahora sea algo mucho menos difícil de todo lo que ha sido mi vida, ¡que sí ha sido difícil, por dios! Pero siempre es como luchando. Quiero quitarme la armadura, no quiero ser guerrera de nada, quiero ser y estar muy ligera, no quiero cargar más cosas en mi vida, quiero dejar cosas, quitarme, y disfrutar el camino de una manera mucho más gozosa sin ninguna pretensión de nada, creo que eso marca un momento”.

¿Tu obra busca llevar algún mensaje al público?

“Primero, bueno, busco que la audiencia se sienta reconocida en el hecho escénico, que haya punto de contacto, que se sienta emocionada, conmovida o gozosa a nivel estético. En la primera imagen, donde aparecen las sirenas quisiera que lo disfrutaran como lo disfruto yo. ¡No diré nada!, solo que los hombres se dejan seducir por estos seres fantásticos. Es una estética, pero ya todos los demás momentos tienen una reflexión.

En algún momento que marcan estas miradas me gustaría que se encuentren en la obra, eso para mí sería maravilloso. Uno no hace obra para la gente, eso es lo que yo digo, yo comparto con el público una mirada profunda y mientras más profunda sea la mirada estoy segura de que voy a compartir con el público, mientras más superficial sea pues no, entonces digamos que mi obligación conmigo misma es ser muy honesta, y encontrarme en la profundidad con el otro. Siento que si hacemos la cosa bien, sí comparto, si no, no. Aquí no es una condescendencia, creo que el arte se enfoca a compartir”.

Foto-Arte: Contempodanza.

La pieza se presentará el 31 de julio en el Palacio de Bellas Artes a las 20 horas, y el 5 de agosto en la Sala Miguel Covarrubias en el marco del Festival Internacional de Danza Contemporánea de la Ciudad de México.

El diseño de iluminación es de Ivonne Ortiz, Joaquín López Chas es encargado del diseño sonoro, el vestuario y escenografía es de Aurelio Palomino, Jorge Ronzón es asistente de dirección y Regisseur, Guadalupe Acosta es responsable de la asistencia de producción.

Los bailarines que interpretan Ítaca…el viaje son: Guadalupe Acosta, Yoshio Córdoba, Aileen Kent, Ana Paula Oropeza, Jorge Ronzón, Carolina Ureta y Óscar Michel Pérez.

Participa también como bailarín invitado Rodrigo Fuentes y el actor: Javier Olivan Regalado.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.