El artista meridano Gervasio Cetto Bojórquez dialogó con Danza Revista tras ganar el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Universidad Autónoma Metropolitana.

Dicho galardón le fue otorgado de manera unánime por un jurado de reconocidos maestros: Carlos Paolillo, Vicente Silva Sanjinés y Óscar Ruvalcaba Pérez, tras concursar con su pieza Wire Frame, creada dentro de la compañía mákinadT, misma que Cetto dirige con Diana Bayardo y que ha presentado propuestas escénicas en Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Uruguay, España, Brasil, Panamá, Colombia, Belice y Austria. 

 

Danza Revista (DR):  ¿Qué es lo que consideras mas distintivo del movimiento corporal de esta coreografía? 

Gervasio Cetto Bojórquez (GCB): En la obra trabajamos la corporalidad como una consecuencia de la acción con objetivos precisos y paulatinamente llevamos esas acciones a un punto de quiebre donde su relación con el espacio colapsa para abrir una realidad subjetiva. 

Nos interesa un cuerpo que produce de manera indirecta lo coreográfico, un cuerpo que no está presionado por la voluntad del sujeto, sus anhelos, preocupaciones e ideas. En ese sentido es un cuerpo que reflexiona respecto al cómo y desde dónde producimos. 

 

DR: En esta obra no hay una danza acrobática exacerbado virtuosismo ¿A que responde esta sobriedad en el movimiento?  

GCB: No teníamos una intención de contener el cuerpo o hacer un minimalismo a propósito. En la pieza queremos llegar al virtuosismo y la precisión a través de las posibilidades del dispositivo que construimos. Observar esos puntos donde nuestra voluntad de producir aparece y desvanecerla en la acción. 

 

DR: Dos preguntas sobre la creación escenográfica, que tanto peso tiene en esta pieza: ¿Qué esperas que trasmita al público? ¿Cómo potencia el movimiento corporal de los bailarines? 

GCB: Contestando a la segunda pregunta. El proceso creativo comenzó con la construcción de la escenografía, un trabajo que realicé en su totalidad y en el cual encontré espacios de reflexión sobre el cuerpo en la acción de construir. Posteriormente comenzamos a pensar lo coreográfico desde la constante escucha de las posibilidades del dispositivo escenográfico, un proceso que para mí se asemeja a la creación escultórica, donde la interacción con el material lleva en gran medida el rumbo de la obra. Es posible que por esto parezca que el cuerpo se ve potenciado por la escenografía, aunque más bien quiero pensar que el cuerpo sucede en la obra debido a su relación con la escenografía.  

En cuanto a la primera pregunta, comparto que al crear la escenografía no pensé en qué transmitiría, estaba concentrado en su funcionalidad y las posibilidades que imaginaba podría tener al ser habitada por los cuerpos y los objetos que transformaríamos en la escena.  

Lo que se ve en la obra es una escenocoreografía no una escenografía / coreografía. 

 

DR: ¿Crees que tu triunfo aporta a la descentralización de la cultura? 

GCB: En México la cultura no es solo una y al no poder definirla como una entidad única me cuesta pensar en ella como algo centralizado.

En el caso de los espacios de legitimación del arte podríamos decir que sí están más centralizados. Sin embargo, pienso que ganar el premio no aporta en mucho a la descentralización del arte, prueba de ello es que otros coreógrafos de provincia han ganado antes este premio y no cambia el debate respecto a la descentralización. 

 

DR: ¿Qué puertas se han abierto con este premio? ¿Ante este nuevo horizonte cuáles son tus planes? 

GCB: Creo que lo más valioso del premio es su capacidad de convertirse en una plataforma para visibilizar y compartir el trabajo de los coreógrafos, bailarines y hacedores de la escena. Ganar es un extra, el verdadero premio es compartir el trabajo entre colegas. 

Esperamos seguir trabajando la obra con el objetivo de integrar un programa completo que nos permita presentarla en tantos foros como sea posible. Por lo pronto hay algunos interesados, cosa que nos hace sentir felices.  

 

En la obra WireFrame la asistente de dirección fue Paula González; los artistas escénicos Diana Bayardo, Valente Saavedra, Carolina Yupit y el propio Gervasio Cetto. La música original fue creada por Diego Martínez, el diseño de iluminación por Luis Conde y el diseño gráfico por Carmen Ordóñez y Lorena Abreu.

 

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