El 10 de julio de 2011 partió de este mundo el bailarín y coreógrafo de origen francés Roland Petit, quien es recordado por crear eclécticas coreografías con argumento literario y peso estético, entre las que destacan El hombre joven y la muerte, considerada su obra maestra.

Roland Petit nació en Villemomble, Francia, el 13 de enero de 1924. Su incursión en la danza fue a los nueve años de edad en la Escuela de Ballet de la Ópera de París.

En 1943, ya con estudios y práctica dancística, se incorporó al ballet oficial y participó en obras del bailarín Serge Lifar (1905-1986), interpretó el rol de Carmelo en L’Amour Sorcier, pero a los 20 años de edad decidió salirse del Ballet Ópera de París para buscar nuevas oportunidades.

Su primer trabajo lo realizó con la bailarina francesa Janine Charrat en París, con la obra Les Soirees de la Danse, en el Teatro Sarah Bernhardt y con ayuda económica de su padre creó la compañía de danza Les Ballets des Champs Elysees y estrenó las coreografías Les Forains, Le Rendez-vous y Le Jeune Homme et la Mort.

A lo largo de su trayectoria trabajó con personajes importantes de la cultura como Pablo Picasso (1881-1973), Brassaï (1899-1984), Georges Wackhevitch (1907-1984), Jean Cocteau (1889-1963), Christian Dior (1905-1957) de acuerdo con información del portal DanzaBallet.com

Después de unos años, en 1948 fundó Les Ballets de Roland Petit y se estableció en el Teatro Marigny, donde creó para la bailarina Margot Fonteyn (1919-1991) la obra Les Demoiselles de la Nuit.

Un año después colaboró con el Royal Ballet de Londres en la puesta en escena Carmen donde la bailarina y esposa de Petit, René Zizi Jeanmaire, consiguió gran éxito.

En los años siguientes continuó con sus colaboraciones con el American Ballet Theater, en las obras Le Jeune Homme et la Mort y Les Demosielles de la Nuit en el Metropólitan Ópera House de Nueva York, y escribió el guión para el ballet The Lady in the Ice del Royal Ballet.

Su talento y reconocimiento creativo lo llevó a trabajar en Hollywood, durante cuatro años dirigió los musicales Hans Christian Andersen, con Zizi Jeanmaire y Dany Kaye; Dady Long Legs, con Fred Astaire y Leslie Caron, y Anything Goes, con Bing Crosby.

A partir de la década de 1960 regresó a su país para adaptar musicales americanos a la cultura francesa, a partir de este momento su esposa participó en muchos de los trabajos del bailarín como musicales, películas, revistas y diseño de vestuario.

Su relación con el Royal Ballet de Londres era fructífera pues de 1966 a 1969 realizó y montó coreografías para el bailarín Rudolf Nureyev (1938-1993) Carmen, Le Jeune Homme et la Mort, Estasi, y L’Eloge de la Folie.

En 1970 aceptó el cargo de la dirección artística del Ballet de la Ópera de París, pero renunció a los seis meses, el bailarín necesitaba producir constantemente por lo que compró Le Casino de París y fundó dos musicales La Revue y Zizi Je T’Aime.

Roland Petit se caracterizaba por su inspiración y creatividad, por ello creó la coreografía para “Las Cuatro Estaciones”, de Antonio Vivaldi (1678-1741), en 1972 colaboró con el grupo musical Pink Floyd y la compañía Les Ballets de Marseille en la que se dividía en tres partes: Allumez les Etoiles, La Rose Malade y ) The Pink Floyd Ballet de acuerdo con el portal buscabiografías.com

Por órdenes del alcalde de Marsella, fue invitado a formar el Ballet Nacional de Marsella-Roland Petit, compañía donde trabajó hasta 1998 y estrenó obras como Pink Floyd Ballet, La Rose Malade, L’Arlesienne, Les Intermittences du Coeur y Coppelia.

También destacaron las obras Ma Pavlova, Tout Satie, Charlot Danse avec Nous, Le Guepard, Cheri, Le Lac des Cygnes et ses Malefices, La Dame de Pique y Casse Noisette.

Roland Petit fue coreógrafo invitado en reconocidas compañías como el Ballet de la Scala de Milán, el American Ballet Theater con Baryshnikov, la Opera de Berlín y Royal Ballet de Dinamarca.

La inspiración del primer bailarín siguió constante, ya que a inicios de la década de 2000 creó piezas como Clavigo, Zizi Jeanmaire, Duke Ellington Ballet para el Tokyo Asami Ballet en coproducción con el Teatro San Carlo de Nápoles y La Dama de Picas para el Bolshoi de Moscú.

Gracias a los poemas de su hija Valentine Petit compuso el musical Delits d’Ivresse con música Richard Galliano, enseguida montó las obras La Chauve Souris en Tokyo y Notre-Dame de Paris en Rusia, en este último recibió el Premio del Estado Ruso por el presidente Vladímir Putin (1952).

Por parte del Ministerio de Cultura de Japón recibió la Orden del Sol Naciente en 2004, a finales del mismo año inventó la obra Roland Petit: Raconte ou les Chemins de la Creation donde participaron diez de sus bailarines principales, incluido él, para relatar su trayectoria artística.

Por parte de su país recibió los premios; Chevalier des Arts et des Lettres, Chevalier de la Legion d’Honneu, Officier des Arts et des Lettres, Officier de l’Ordre National du Merite, Officier de la Legion d’Honneur y Commandeur de l’Ordre National du Merite.

El bailarín se retiró de la escena dancística con 73 años de edad durante las representaciones del Ballet Nacional de Marsella en la Ópera Garnier de París, según datos del portal del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM).

Roland Petit murió a la edad de 87 años el 10 de julio de 2011 en la ciudad de Ginebra.

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