La danza es un impulso orgánico, una manifestación física de la expresión creativa. Y sin embargo, aun tratándose de algo tan elemental que incluso es el primer gesto expresivo que celebramos de los niños a temprana edad, cuando al ritmo de cualquier música se sienten impulsados a bailar, es una de las artes menos entendidas y promovidas en la actualidad, al menos en Latinoamérica.
A menudo vista como un arte típicamente femenino, solemne y de estética sentimental, este mito se derriba con tan sólo conocer su origen asociado primero a las fuerzas invisibles de la naturaleza: la danza como medio para comunicarse con los dioses, como forma para infundir valor a los guerreros, y más tarde, como medio de expresión artística. Y en todos los casos, el cuerpo, materia prima de este arte que lo justifica: es el propio pulso el que marca el ritmo, y son precisamente los gestos, aunque ya estilizados, escogidos y dotados de una intención, las herramientas de las que se vale.
Las compañías que se presentan en el 41º Festival Internacional Cervantino son una clarísima demostración de cómo la danza es capaz de evocar y transmitir ideas complejas con una economía de recursos sorprendente: puede deliberar sobre la condición del humano bajo el rigor de los gobiernos totalitarios o ser una meditación sobre la tensión de la relación entre el amor y la muerte…; es decir, que puede llevar a la percepción en forma inmediata algo conceptualmente sofisticado, sin necesidad de discursos enrevesados ni de retórica confusa. He ahí su mayor atributo.
La expresividad, potencia y claridad de expresión de obras como Salves, de la coreógrafa francesa Maguy Marin, con gran influencia en la danza-teatro impulsada por la coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch, o la danza contemporánea de India, China y Japón, ponen en evidencia que la única condición necesaria para comprender y acercarse a este arte es la sensibilidad. Pero del conocimiento surge un goce diferente y por eso, en este blog, daremos cuenta de todo lo que rodea a cada pieza presentada durante el Festival, entre muchas otras: las obras de literatura, música, arte plástico y teatro, la relación entre disciplinas, la influencia entre artistas, la visión obtenida de la experiencia cotidiana y todo lo que ha servido siempre para inspirar su creación.
*Arriba: Tao Dance Theater. Centro: escena de una pieza del Legend Lin Dance Theatre. Abajo:Salves, de la Compañía Maguy Marin.

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