Select Page

Advertisement

Cierres e inicios. Siglos y ciclos

Cierres e inicios. Siglos y ciclos

Natyam: Encuentro con la Danza de la India

Cierres e inicios. Siglos y ciclos

Donají Portillo

Como cada año, llega el momento de revisar los logros, las metas, las promesas, los deseos. ¿Qué logré este año? ¿Cumplí con lo que me propuse? Si no lo hice, ¿lo empecé y lo dejé olvidado? ¿Lo intenté siquiera? Si sí lo logré, ¿fue sólo mérito mío? ¿A quién debo agradecer este año por su apoyo?

En el hinduismo, el concepto de que una era termina para iniciar una nueva se compendia en la creencia de las yugas. La palabra sánscrita yuga —de la que derivan nuestras yugo y yunta— implica periodos de tiempo mundano tan largos que una sola generación no puede llegar a ver.

La primera yuga es aquella en la que toda manifestación mantiene su más pura esencia y la humanidad permanece en un estado de perfección y suprema bondad. En la segunda, debido a la paulatina decadencia, las figuras de autoridad (moral y civil) enfrentan dificultad en establecer el orden por la simple voluntad. La tercera yuga se caracteriza por la capacidad para aprender sólo una parte de la verdad sin poder acceder a toda; y la cuarta está llena de sufrimiento, ignorancia y confusión. Al final de una mahayuga, una gran era con estas cuatro etapas, el mundo se renueva y el ciclo se repite.

Fig. 1: Las yugas según Sri Yukteswar, Ingo Kappler, 2005.

Fig. 1: Las yugas según Sri Yukteswar, Ingo Kappler, 2005.

Por supuesto, la versión hinduista contiene elementos que comparten todas las culturas: la idea de que alguna vez la humanidad fue perfecta, de que podemos aspirar a un estado puro, de que las guerras y enfermedades que presenciamos pueden remediarse después de una crisis profunda. En corto, de que el mundo que conocemos puede mejorar.

Desde un punto de vista idealizado, todos vivimos estas yugas en nuestra vida individual: un estado de inocencia durante la infancia, un rechazo a las figuras de autoridad en la primera juventud, la incapacidad para aprehenderlo y realizarlo todo en la adultez, y la pérdida de facultades por la decrepitud.

Sin embargo, sabemos que reducir las etapas de la vida a estas características es simplista, puesto que en la infancia también sufrimos por no contar con un intelecto que distinga la verdad, y porque la vejez no implica necesariamente confusión y dolor. Poco a poco hemos modificado la manera en que vivimos y concebimos estas etapas de la vida, y ya no creemos que la inocencia sea sólo una virtud infantil, que el esfuerzo intelectual sea una mera lucha adulta, o que la falta de calidad moral derive de un estado momentáneo.

Fig. 2: Los estadios de vida según el hinduismo.

Fig. 2: Los estadios de vida según el hinduismo.

Las yugas son también una maravillosa explicación mítica para entender el asombro de aquellos exploradores que llegaban a una tierra nueva y encontraban ruinas de civilizaciones que ya habían desaparecido. “¿Quién construyó esta grandiosa ciudad de la que sólo quedan ruinas? ¿Fueron gigantes? ¿Fueron dioses? Tuvieron que ser seres más evolucionados que nosotros.” Eso pensaron nuestros ancestros una y otra vez al descubrir que ya alguien se había establecido ahí y no había manera de entender su tecnología o su escritura. Imperios van y vienen, y a nosotros no nos queda más que reinterpretar los escombros y tratar de armar los rompecabezas de antiguos vestigios.

Fig. 3: Templo de las Monjas, Chichen Itzá. Así lo encontró Adela Breton hacia 1890.

Fig. 3: Templo de las Monjas, Chichen Itzá. Así lo encontró Adela Breton hacia 1890.

Recordemos pues, al escribir los propósitos para el futuro ciclo, que primero debemos voltear hacia atrás. Revisar la lista anterior para recordar el camino que nos habíamos trazado, si queremos aún andar por él, o si preferimos cambiar de rumbo. Tengamos en cuenta también que siempre es posible encontrar una era dorada después de una decadente. Recordemos, sobre todo, que antes que nosotros ya hubo alguien desconocido o conocido que abrió brecha, vivió ahí y dejó sus ruinas para nuestro asombro y a quien le debemos reconocimiento y continuidad histórica.

Fig. 1: Las yugas según Sri Yukteswar, Ingo Kappler, 2005.
 Fig. 2: Los estadios de vida según el hinduismo.
 Fig. 3: Templo de las Monjas, Chichen Itzá. Así lo encontró Adela Breton hacia 1890.

Acerca del autor

Danza-RevistaMX

Revista virtual de danza y disciplinas afines. El objetivo es ampliar la cultura de la danza en la población, creando un espacio para la expresión de distintas formas de pensamiento en el ámbito danza y que se reconozca el papel social de lo profesionales que lo ejercen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ADS

Facebook

Twitter

Anúnciate aquí

Danza-RevistaMX solicita tu ayuda para poderte llevar las investigaciones, conferencias y las diferentes actividades del VII Encuentro Internacional de Psicoballet en La Habana, Cuba.

Visita este link: