Hola mi pequeño:

Escribo éstas palabras con la ilusión de que las leas algún día y sepas lo feliz que haz hecho mi vida desde antes de tenerte en mis brazos, pero ya formando parte de mi cuerpo.

Llevamos 5 meses juntos, llenos de cambios, con la mayor felicidad, ilusión, gratitud y responsabilidad que he sentido jamás.

He sido una mujer con muchas bendiciones en mi vida pero quiero que sepas que tu eres la más grande todas.

Eres mi primer hijo, quien me ha hecho madre y quien estará siempre para ti; seré yo quien te traiga a éste mundo y es mi responsabilidad que estés bien.

Prometo ser testigo de tu vida, tu primer palabra, tu primer diente, primeros pasos, tus caídas, tus raspones, tu primer día de clases, tus sonrisas, lágrimas, en fin… de todo lo bueno y malo que suceda.

Tienes una madre bailarina, por favor bríndame tu paciencia; seguro habrá días en los que esté muy cansada o estresada por mis funciones, pero te juro que nunca dejarás de ser la prioridad y la luz de mi vida.

En mi corazón tengo la certeza de que bailaré con más inspiración que nunca, que al tomar mis clases y ensayos estarás en cada pirueta, en cada salto y en cada cargada que haga; sé que te adentraré en el mundo de la danza como lo estuve yo desde que tengo memoria. Antes de salir al escenario siempre estarás en mi oración. Quiero que estés orgulloso de tu madre.

Ten por seguro que voy a dar todo de mí por ser la mejor madre que pueda. Jamás dudes que te amo desde mucho antes de conocerte y para siempre.

Esperando por tenerte,

tu mamá Ana Elisa.

Fotografía por David Flores Rubio.

Sobre El Autor

Revista virtual de danza y disciplinas afines. El objetivo es ampliar la cultura de la danza en la población, creando un espacio para la expresión de distintas formas de pensamiento en el ámbito danza y que se reconozca el papel social de lo profesionales que lo ejercen.

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