La percepción del bailarín es diferente, pues más que ver sienten la danza, su musicalidad, su ritmo, las sutiles señales que lanza el cuerpo antes del salto, el giro, la contorsión. Es por ello que los fotógrafos escénicos que también son bailarines tienen un toque único al crear imágenes. 

De ello nos hablan estos fotógrafos, destacados creadores de imágenes y danzantes de la escena mexicana.

“Cuando eres bailarín sabes que cada cuerpo es diferente; esto me ha ayudado a sacar lo mejor de mis modelos, el dominio del lenguaje me ayuda a conectar con precisión y así llegar a un mensaje visual más claro. En el caso del escenario es como leer en voz alta, mi cerebro generalmente va adelantado al momento clímax del movimiento.”—Brenda Jáuregui.

“La fotografía de danza me ha dado una nueva oportunidad de recorrer caminos que alguna vez pisé, estos códigos y formas en mi memoria me permiten conectar con el intérprete para lograr retratar su esencia más fiel, lo que quieren comunicar. Ya sea el virtuosismo o una emoción, todo en un instante.”—Paulo García.

“Ser un bailarín y artista visual es una oportunidad para mi de expresar como artista escénico en una imagen todo lo que yo quisiera transmitir al publico cada vez que estoy en la escena. Y lo mas interesante es que no solo en la espontaneidad de la escena misma puedo encontrar esto, sino en la calle, en un paisaje o crear una imagen en un estudio donde ofrezca al espectador una parte de mí tan real como en la escena.”—Jairo Cruz.

“Creo que la danza es un instante poético, algo tan efímero que no se puede resumir en una imagen. Sin embargo, en el intento de inmortalizar ese momento, encuentro una parte tan bella y silenciosa que me obliga a capturarla. Ser bailarín me dio la habilidad de encontrar ese instante, al capturarlo lo vuelvo eterno.”—Daniel Lugo.

“El arte de la fotografía forma parte de mi día a día, nutre mi quehacer en la danza, como bailarín y coreógrafo; lo que me ha llevado a desarrollar distintos proyectos: Movimiento gráfico, proyecto de entrenamiento físico, que aborda mi visión del mundo como bailarín y fotógrafo; a partir de la improvisación en danza, y reflexión de la imagen. México Profundo, proyecto que tiene la visión de realzar la danza clásica en espacios históricos y de tradición de la Ciudad de México, brindando así frescura al ballet y visibilidad a lugares fascinantes de esta bella ciudad. Este proyecto cuenta con el apoyo de la Compañía Nacional de Danza de México y la empresa de fotografía Nikon. La danza y la fotografía juegan un papel importante en mi vida. Creo que ninguna es más importante que otra, porque las dos han logrado conformar al bailarín, coreógrafo y fotógrafo que hoy soy.”—Fausto Jijón Quelal.

“Como bailarín-fotógrafo/fotógrafo-bailarín he descubierto que el mundo no solo se captura con la mirada, sino con todo el cuerpo; porque me permite explorar posibilidades físicas, así como distintas perspectivas de observar la vida. Al final, el arte escénico se transforma en un arte visual, y a su vez el arte visual forma parte del arte escénico. La danza y la fotografía han hecho que crezca mi pasión por construir y descubrir esos instantes que te quitan el aliento, ya sea en una imagen o un movimiento. Soy Arturo Torres, un ser curioso, dispuesto a sorprenderse cada día; porque mi pasión es la danza, mi medio la comunicación y la fotografía mi visión.”—Arturo Torres.

“Como artista escénico en la actualidad y haber crecido en los salones de danza, el movimiento y el cuerpo han sido mis metáforas más grandes del inconsciente/consciente a lo largo de mi vida. La fotografía siendo el segundo arte que pude experimentar profesionalmente, ha conformado mi manera de ver la vida en realidades alternas y en temporalidades efímeras. Estar en escena y poder saborear el trance de dichos momentos me conecta con esta faceta de fotógrafo, con la mirada del espectador, pero con la diferencia de saber exactamente que sucede al otro lado del lente. Al ver al artista escénico en accionamiento, puedo relacionar su sensibilidad y sensación corporal con el momento fotográfico. Ese instante del cuerpo, el flujo y la precisión, el desprendimiento del ser en escena es lo que trato de plasmar en mi cámara. Todas mis experiencias escénicas, el entendimiento corporal y conceptual que ha ligado mi pensamiento al cuerpo, es lo que sería el factor más importante que ha conjuntado la fotografía a mi organismo. Cuando capturo momentos en escena no solo busco la estética fotográfica, inevitablemente me relaciono con la emoción del retratado y en cada disparo de mi cámara siento que puedo conectar con ello.”—Leonardo Schwartz Tillet.

 

 

Fotografía de Leonardo Schwartz, coreografía Manasés o la esquizofrenia, de Diego Vázquez.

 

Fotografía de Daniel Lugo, taller Body Action de Francisco Córdova.

 

Fotografía de Paulo García, bailarina Mayuko Nihei.

Fotografía de Jairo Cruz, bailarín Luis Ortega.

Fotografía de Fausto Jijón Quelal, proyecto México profundo.

 

Fotografía de Arturo Torres, obra Horses in the Sky de Kibbutz Dance Company.

 

Fotografía de Brenda Jáuregui, bailarina Greta Elizondo.

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